domingo, 19 de enero de 2014

Soneto rebelde

Rebelde es mi chigorda y yo la entiendo
porque sé la rebeldía en carne viva
ni un paso atrás ni una mirada esquiva
para hacer el futuro y el estruendo.

A las estrellas de su luz me atengo
cuando advierto esa mirada combativa,
cuando reta con sus labios mi nativa
propensión a mi pos de reverendo.

¡Cuánta amargura dulce de sus ojos
fluye feroz cuando a mis ojos reta
a desandar la calma de mis días;

cuando me manda a destruir anteojos
(falso crisol  que la verdad me vetan)
y busca siempre alternativas vías!

1 comentario:

Cristina Fuentes dijo...

Este es el que más me gusta.No había leído nada tan bonito como esto, escrito por vos.